La Princesa y el Sapo

Después de mucho tiempo, Disney vuelve a hacer películas "a la vieja escuela", es decir, dibujos animados en 2D, como sus grandes historias clásicas, usualmente basadas en cuentos de hadas.

En esta ocasión, Disney recoge la historia de la princesa que debe besar a un sapo para que éste vuelva a convertirse en príncipe y vivan felices por siempre.

Sin embargo, en esta historia hay un giro inesperado: luego del beso, el sapo no se convierte en príncipe, pero la princesa se convierte en sapo. Así, ellos pasarán por muchas experiencias enriquecedoras de sus vidas buscando revertir el hechizo.

Ambientada en la Nueva Orleans de 1920, es la historia de Tiana, un joven negra que persigue el mismo sueño que su padre, fallecido en una guerra: tener su propio restaurante. Desde la infancia es amiga de una chica rica que es hija del rey del carnaval y que sueña con casarse con un príncipe. Cuando un príncipe llega a la ciudad, Charlotte (así se llama la amiga de Tiana) le pide a su padre que haga una ceremonia en su honor. El problema es que el príncipe Naveen es hechizado por un brujo vudú y es convertido en un sapo. El sapo llega a la fiesta y, como ve a Tiana vestida como princesa porque Naveen le prestó un vestido, cree que es una princesa y le pide que lo bese, con el catastrófico resultado que ya comenté antes.

Historia fuera de lo común, un bonito regreso a la animación clásica, en la que nunca faltan personajes extravagantes pero entrañables, como un cocodrilo saxofonista o una luciérnaga horrorosa que está enamorada de una estrella. Pero tampoco se encuentra a la altura de los clásicos como Blancanieves, o de cintas más "modernas" como El Rey León. Sí podría estar a la altura, e incluso superar, a otras historias como Mulán o Pocahontas. La crítica ya la mencionaba, a poco tiempo de su estreno, como la mejor cinta animada del 2009. Creo que exageraron, puede que sea una de las mejores, pero no la mejor. Aunque, sin duda alguna, es una película de mirada obligatoria. Los dejo con el trailer para que lo comprueben.


1 comentario:

Mariana Hernández dijo...

Tienes razón, es una película obligatoria. Cuando la vi en HBO sentí que ya se extrañaban esas películas en 2D, pudo haber sido mucho mejor, pero aún así es de mis películas favoritas porque no es la típica princesa sumisa, ella busca su sueño de hacer un restaurante y por eso y más merece la pena.